
«Los sentimientos de la infancia son importantes no porque constituyan un pasado que sea necesario deshacer, sino porque constituyen algunos de los más maravillosos poderes de la vida adulta que deberíamos recuperar: la espontaneidad, la imaginación, el carácter directo de la consciencia y de la manipulación.» PHG, Col.II, Cap.5
Imágen de la artista Asun Noales, Otra Danza