
» (…) cuando los conflictos no se han vivido sino que se han pacificado por una tregua
prematura que incorporaba criterios ajenos, se forma una personalidad “verborreica”, un discurso insensible, aburrido, sin afecto, monótono, estereotipado en su actitud retórica, mecánico en su sintaxis, sin significado. Es una reacción o una identificación con un lenguaje ajeno, aceptado y no asimilado.» PHG, Vol. II, Cap. 7
Imágen de la artista Susana Guerrero