
» Probablemente no existe un único momento traumatizante, tal y como lo hemos descrito, sino más bien una sucesión traumatizante de momentos más o menos frustrantes y peligrosos, durante los cuales la tensión del sentimiento y el respuesta se intensifican progresivamente, así como, en general, su inhibición, hasta que, en un interés económico, el sentimiento y la respuesta se repriman.(…) Obviamente, el trauma reprimido tenderá a reaparecer ya que es, de alguna manera, la parte más vital del organismo, la que atrae el mayor poder orgánico. PHG, Vol.II, Cap.5
Imágen de la artista Susana Guerrero